miércoles, 16 de enero de 2013

45 céntimos

un céntimo, una moneda que, por sí sola, no sirve para nada, ya que no hay nada que cueste sólo un céntimo
 
He tenido que esperar hasta el siete de enero de 2013 para que Hacienda me devolviera la renta de 2011. Estamos hablando de una cifra considerable (de cuatro cifras, céntimos aparte) que es mía (de mi familia), ya que nos retuvieron de más y el Estado nos tenía que devolver esa cantidad.
 
He pasado muchos nervios, pensando que tendría algo mal, que me tendrían que hacer una inspección, que igual me la devolvían mucho más adelante... Fuí a Hacienda a preguntar y me trataron fatal, y lo que es peor no me resolvieron mis dudas.
 
El caso es que contaba con ese dinero y me hacía falta. Comer, la luz, la hipoteca, los gastos del colegio, etc con un sueldo y cuatro en casa es una tarea complicada en estos tiempos que nos toca vivir, y todo euro que entra en casa es bien aprovechado.
 
Tras el alivio de cobrar, por fin, la cantidad que nos debían, ayer recibimos una carta en casa. En ella nos comunicaban que, debido al retraso en abonarnos la devolución de la renta nos daban cuarenta y cinco céntimos de intereses por las molestias. En concreto nueve céntimos por cada uno de los días laborables que habían pasado desde el 31 de diciembre. Imagino que, entre unas cosas y otras,  les habrá costado más dinero el envío y confección de la carta que lo que me abonaban.
 
Soy consciente de que hay problemas mucho mayores, pero es que estoy harto de que nos traten como idiotas y se rían de nosotros cuando lo estamos pasando mal. Con esos cuarenta y cinco céntimos no me tomo ni un botellín de agua en un bar,  así que, querido Estado, cuadrilla de ladrones aprovechados de los ciudadanos, de las personas: meteros los cuarenta y cinco céntimos, uno detrás de otro, por donde os quepan y, de paso, que os vayan dando por donde amargan los pepinos.

11 comentarios:

Txema dijo...

Por cuestiones laborales me toca pegarme a diario con la Administración Pública, en distintos organismos, y se ve cada cosa que alucinas.
Es realmente vergonzoso.

naranjitowei dijo...

Al trabajar en una asesoría y conocerlos bien a estos de Hacienda, te puedo explicar el motivo.

Todo lo que sea "a devolver" (véase dinero gratis que han tenido durante un año -y sin que les corresponda- los muy hijos de puta) apuran hasta el último minuto (más aún cuando son 4 cifras como tú dices). Están obligados a pagar del 30/06 al 31/12 y a partir de ahí, con intereses. ¿Qué ocurre? Pues que estaban sin un puto duro, como sigue todo el país, porque no han dejado de malgastar los impuestos que tanto sudor nos cuesta pagar a los que, por suerte, todavía trabajamos.

Y por supuesto que la carta, que encima nos pone de mala leche, les ha costado más. Tú suma los cinco minutos de trabajo del funcionario, el papel, la tinta, luz, seguros, sobre, certificado... seguro que te pasas de 45 céntimos.

Un saludo,
naranjitowei

Jose Joaquin G.H dijo...

Si fuera al reves otro gallo cantaria... desde luego lo mas bonito que se puede decir de esta gente es que son unos hijos de puta... asi a secas...

Retrasa tu el pago de algo un par de dias y veras como el recargo supera con creces los 45 centimos... y por supuesto por una cantidad mucho inferior...

Y lo peor es que todo es para nada, este pais no tiene arreglo, cada vez lo tengo mas claro....

Gabriel Bornes dijo...

Acá nos ocurre lo mismo estimado Emilio.

Y es que la gente actualmente confunde la paciencia con la resignación. Y eso es algo que los gobiernos actuales les están sacando provecho.

Saludos desde mi puto país.

Duna dijo...

Me he quedado sin palabras con tu entrada... qué vergüenza...

jaal dijo...

Es como si esperaran que además les diéramos las gracias. Yo he pasado por situaciones parecidas. Es una vergüenza.

Saludos

Sonix dijo...

Vaya cabrones... anda que no apuran al máximo lo de soltar el dinero que es tuyo. Y lo de los 45 céntimos suena a cachondeo, de verdad.
Lo siento. :(

mientrasleo dijo...

Hoy me has tocado la fibra porque a mi ni siquiera me dan esos céntimos. Y va la segunda vez que me pasa, el año pasado fue el último día hábil del año, este el mismo día que tú... y nada que hacer...
Besos

KAIMAN dijo...

Dios mio, a pesar de la poca gracia que tiene el asunto me he tenido que reir ya que me ha recordado a una peli de Don Paco Martínez Soria con lo de los centimillos, "Don erre que erre" si no recuerdo mal.

Como pueden tener la poca vergüenza de mandarte una carta con lo que nos estás contando. No doy credito, dan ganas de llorar, pero así literal.

alcorze dijo...

Txema, conozco algún caso, cercano, de gente que se ve abocada a cerrar por el dinero que le adeudan las administraciones públicas

naranjito, el problema es que como seamos cualquiera de nosotros el que se retrasa en pagar estamos jodidos

Jose Joaquín, yo creo que lo de hijos de puta les define bastante bien ;)

Gabriel, pues sí, putos países

Duna, Jaal, verguenza esa es la palabra, pero así nos tratan

Sonix, pues sí es que lo de los 45 céntimos es como si se estuvieran quedando contigo

mientrasleo, pues casi que te evitas el cabreo de leer la carta, lo peor de todo es que mucha gente pagamos todos nuetros impuestos (bien altos) y hacienda nos tiene cogidos por los huevos y saben mejor que nosotros lo que tenemos. Y luego, las grandes fortunas tributando al cinco y evadiendo pasta...

Kaiman, jajaja, no me acuerdo de esa escena pero habrá que verla, las pelis de Paco Martínez Soria son unos clásicos muy divertidos ;)

Maria dijo...

Es una vergüenza. No es ni que hayas contado con él o no, ni que ya esté adjudicado para no sé qué pago que si no a ver cómo se resuelve. Es simplemente...¡que es tu dinero! Tú has trabajado para ganártelo y ...¡como si lo quieres para hacer papiroflexia o encender la estufa de leña! Nadie tiene derecho a retenerlo.

Pienso como Sonix, lo de los 45 céntimos suena a cachondeo.