miércoles, 15 de mayo de 2013

Decepciones


Con la que está cayendo, y a estas alturas de mi vida, no debería llevarme estas sorpresas. Pero es increíble cómo le pueden llegar a decepcionar a uno determinadas personas.

¡Ya estamos a miércoles!

11 comentarios:

Yoli dijo...

Sólo con el tiempo conoces a la gente.bs

CreatiBea dijo...

Lamentablemente las decepciones llegan. Son inevitables. Tanto a los 15, como a los 30, como a los 70.

Lo importante: que cada vez sean menos.

David Gómez (Bolzano) dijo...

Tú lo has dicho. Con la que está cayendo para que preocuparse de las decepciones y de pasarlo mal por ellas.
Mejor correr un tipudo velo y ello se lo pierden.
Ánimo.

alcorze dijo...

Cierto, amigos. Lo cierto es que las decepciones, y las (malas) sorpresas, son cada vez menos, pero no por ello dejan de doler.

En fin, allá cada uno con su conciencia.

Meg dijo...

A estas alturas no dejan de existir las sorpresas, para bien y para mal. Ánimo, un besote, que ya estamos en medio de la semana!

Athman dijo...

Pero que ha pasado, tío? Me dejas a cuadros, nen... Un abrazo!

✿ Belle ✿ dijo...

Siento mucho que te hayan hecho sentir mal, espero que estes ya mejor y que no vuelvas a encontrarte con gente que te haga sentir mal. Un abrazo ;)

alcorze dijo...

No es nada importante. Al menos ya no. Es que uno no sabe lo bajo que puede llegar a caer alguien por temas como la codicia. Supongo que por eso no saldré nunca de pobre, aunque yo por lo menos tengo la conciencia miuy tranquila.

Muchas gracias por los ánimos :)

Víctor Tudela dijo...

Es parte de la vida y de la condición humana...por eso lo mejor es quedarse con el recuerdo de los buenos momentos con aquellos que realmente merecen la pena. Un abrazo.

seeyouinthenextlife dijo...

La codicia como otras cosas es realmente una basura....hay que mantenerse integro ante todo y sobre todo tener una moral a base bombas nucleares.

Yo tampoco saldré nunca de pobre pero prefiero tener mis valores a venderme por 2 duros.

Un abrazo.

Victor dijo...

Ya sabes lo que dicen del cáncer: en cuanto lo ves, extirpalo.