miércoles, 5 de marzo de 2014

Libros leídos 2014 - 17 - Los insectos dominantes - Gilles Thomas

- Libros 1 a 10
- 11 - Ha vuelto - Timur Vermes
- 12 - De Madrid al Zielo - Alfonso Zamora Llorente
- 13 - Los guionistas - Roberto Malo
- 14 - En el bosque bajo los cerezos en flor - Ango Sakaguchi
- 15 - Pizzería kamikaze y otros relatos - Etgar Keret
- 16 - El juego de los niños - Juan José Plans
- 17 - Los insectos dominantes - Gilles Thomas



Me gusta mucho la ciencia ficción antigua, en especial la publicada entre los años cincuenta y setenta. Siempre que tengo ocasión rebusco en las librerías de lance y en los mercadillos a ver qué encuentro.

El otro día me tropecé con esta novela de Gilles Thomas. Una escritora francesa, de gran repercusión en su pais, a la que ya conocía por haber leído las excelentes Antes de la prehistoria y La peste azul. Las dos primeras novelas de una trilogía postapocalíptica que escribió.

Los insectos dominantes se titula en realidad: La croix des décastés (La cruz de los descastados). Y el título y la sinopsis que le dieron los editores de la Colección Anticipación de la editorial Libroexpres nada tiene que ver con la realidad. Algo por otra parte no muy extraño en aquella época. Es de agradecer que se publicaran tantos títulos, algo que ahora ya no se hace, pero, en ocasiones se cometían fallos muy grandes como confundir la sinopsis o el nombre del autor, por no hablar de traducciones, recortes, etc.

En "Los insectos dominantes" conocemos a Ragger y Jalen, comediante uno y guerrero el otro, que por unas faltas cometidas (líos de faldas) son condenados a muerte y marcados en la espalda con la cruz de los descastados.

Milagrosamente conseguirán salvar la vida debido a la involuntaria intervención de un extraño mago. A partir de este momento vivirán un montón de aventuras y desventuras intentando escapar de la venganza del citado mago, un personaje que guarda muchos secretos.

La narración de Gilles Thomas es distendida y amena. Con un estilo muy directo, pero con un vocabulario de la época (mediados de los setenta), nos cuenta escenas de circo, batallas o sexo conformando una historia muy entretenida, que mezcla el género fantástico con ciencia ficción de la de planetas perdidos que han olvidado su origen.

En definitiva una corta novela, una sorpresa, con la que pasar un buen rato. Tiene más que ver, por la edición por ejemplo, con las novelas de a duro que con otras más trabajadas , pero mantiene, sin duda, el sabor de la vieja ciencia ficción.