Aunque no haya sido mi fuente de inspiración hay una película europea, que se llama Feliz Navidad (Joyeux Noël), ambientada en la Primera Guerra Mundial y protagonizada por Diane Krüger. Nunca he conseguido acabarla de ver y le tengo que dar una tercera (o cuarta) oportunidad a ver si es la definitiva.

Y aquí está un trozo de tarta, ¡que aproveche!
Aquella noche también estaba nevando. Eddie y Jack estaban muy juntos, dándose calor el uno al otro, sentados en el fondo de la trinchera y tapándose como podían con un pesado capote. Los brillantes destellos de la artillería alemana surcaban el cielo y, a lo lejos, se oía el sordo rumor de las explosiones.
Los dos permanecían en silencio, sumidos en sus propios pensamientos, tal vez de algún momento mejor, pero conscientes el uno del otro y reconfortados de su mutua presencia. Un obús del 88 explotó a escasos metros de su refugio pero a estas alturas de la guerra aquello ya no los impresionaba. En ese momento, una silueta emergió por encima de la trinchera sobresaltándolos y poniéndolos alerta. Era el Sargento Dean, que aquella noche había conseguido traer la cena a través de las alambradas.
- Chicos, ¡hoy os traigo postre! un trozo de tarta para ambos. Esta noche no creo que quieran atacar... disfrutadla, ah, y una gran sonrisa iluminó su cara, y ¡Feliz Navidad!.
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