martes, 12 de enero de 2016

Tierra Negra y El último aragonés vivo: la amenaza robótica.

Tierra Negra

Como dije que quería hablar de cómics este año, aunque aviso que no tengo mucha idea de este negociado, quiero empezar con una de mis editoriales de cabecera: la aragonesa Gp Ediciones, de la que ya he comentado cómics en alguna ocasión. Dos son los títulos que traigo: Tierra Negra y El último aragonés vivo: la amenaza robótica.

En Tierra negra nos encontramos con una historia ambientada en Utrillas en 1920, en las Cuencas mineras turolenses. Dos mineros: Tomás y Manuel, un derrumbe y la lucha de gentes acostumbradas a plantar fuerte, de una tierra en la que sobrevivir era y es duro y aún más lo hacía la mina.

llegada en ferrocarril a Utrillas desde Zaragoza

Con un apartado gráfico más que sobresaliente a cargo de Jose Antonio Avila, en el que el uso de tonos ocres y negros transmite perfectamente el espíritu del sólido guión de Daniel Viñuales, unido a una cuidada edición en tapa dura, Tierra negra es una pequeña joya que refleja bien el espíritu de una tierra y unas gentes.

el último aragonés vivo, un héroe en gayumbos y camiseta

Saltamos de una historia costumbrista a la absurdez y cachondeo gamberro de El último aragonés vivo: La amenaza robótica. La segunda de las aventuras de el último aragonés vivo, un auténtico gañán que, tras la pandemia que arrasó con el millón cuatrocientos mil aragoneses que vivían en el mundo, intenta sobrevivir en un Aragón desolado.

Un maligno e indestructible robot, oculto en la antigua base americana de Zaragoza, despertará e intentará arrasar con el mundo. Nuestro héroe, junto a una agente secreta norteamericana y una máquina, conseguirá volver a la vida, para que le ayuden,  a cuatro "héroes aragoneses": Pablo Alfaro, uno de los jugadores más leñeros de la Liga de todos los tiempos, Alfonso I el Batallador, Juan de Lanuza, Justicia de Aragón asesinado por las tropas castellanas, y al guapo de Los Gandules.

polvo, niebla, viento y sol, esta tierra es Aragón

De la mano del guión de David Terrer, y con los dibujos de Azagra y el color de Encarna Revuelta, asistiremos a una divertida y loca historia haciendo un recorrido por lugares emblemáticos de Aragón como Los Mayos de Riglos, el canfranero o la ciudad de Jaca.

La historia es muy entretenida, incluso más que la anterior, y pese a ser de un humor tal vez más local cualquier persona se podrá reir con ella. A mí me hizo particular ilusión el que sus tres autores me la firmaran y dedicaran en el Salón del Cómic de Zaragoza, para alguien que tiene todos los especiales publicados por Azagra fué un lujo.

Y estas son mis dos recomendaciones comiqueras de hoy. A ver si me animo a hacer más reseñas de cómics y me decido a cómo estructurarlas y escribirlas en mi cabeza y en el blog, ya que el formato de reseñas de los libros no lo termino de ver para las novelas gráficas.