jueves, 29 de septiembre de 2011

Libros leídos 2011 - 40 - Kafka en la orilla - Haruki Murakami

- Libros 1 al 10
- Libros 11 al 20
- Libros 21 al 30
- 31 - La gente del margen - Orson Scott Card
- 32 - División 250 - Tomás Salvador
- 33 - La casa en el confín de la tierra - William Hope Hodgson
- 34 - Treinta y cero - Lisa Jewell
- 35 - Higiene del asesino - Amélie Nothomb
- 36 - El invierno de Frankie Machine - Don Winslow
- 37 - Dos historias para no dormir - Stephen King
- 38 - Berlín a vida o muerte - Miguel Ezquerra
- 39 - El hombre menguante - Richard Matheson
- 40 - Kafka en la orilla - Haruki Murakami

los gatos, una constante, entre otras, en la obra de Murakami

El japonés Haruki Murakami es uno de mis escritores favoritos. Esto, unido a su particular forma de escribir, hace que siempre que me pongo a reseñar y dar mi opinión a uno de sus libros me pase lo mismo. Tomo tantas notas que luego no sé cómo ordenarlas sin que parezcan una colección de sinsentidos. Al margen de que es bastante difícil dar el argumento de sus novelas, ya que suelen ser algo extrañas. Así que voy a intentar que no salga un coñazo de entrada.


En Kafka en la orilla vamos a conocer a dos protagonistas, dos personas tremendamente solitarias, cuyas historias, sin conexión aparente entre sí, se van a ir alternando en cada capítulo. Una técnica que Murakami ha utilizado  en algunas de sus novelas como en El fin del mundo y un despiadado pais de las maravillas.

Uno de ellos es un chico de quince años, Kafka Tamura, que va a a escaparse de casa para huir de su rica vida y de su padre, y al que le gustaría localizar a su mdre y hermana mayor que desaparecieron de su vida en su niñez y ya no las recuerda. Tiene un alter ego conocido como "el joven llamado Cuervo". Como sucede habitualmente nos encontramos con un personaje solitario, con dificultades para relacionarse y algo antisocial. No me resulta difícil identificarme (en parte) con estos personajes, lo que supongo que es una de la razonesde que me guste tanto Murakami. En su huída va a conocer a varios personas que le ayudarán como Sakura,  una chica que conoce en un autobús, la señora Saoki, directora de una particular biblioteca donde acabará encontrando refugio  y Oshima, el ayudante bibliotecario.

En el otro lado tenemos a Satoru Nakata. Un anciano de unos sesenta años que fué víctima, junto a sus compañeros de escuela,  de un extraño incidente durante la Segunda Guerra Mundial. Solo uno de los niños, el propio Nakata, no llegó a recuperarse. Esto le hará vivir algo transtornado mentalmente y alejado de los demás. Entre otras cosas el incidente le borró la memoria y ahora tiene problemas para recordar las cosas o entender conceptos básicos de la vida. En definitiva es un tipo con pocas luces, aunque por otro lado ahora tiene la capacidad de poder hablar con los gatos. Esta parte de Nakata me ha gustado mucho más ya que es un personaje con el que, pese a todas sus limitaciones y peculiaridades, es más fácil simpatizar ya que es mucho más humano y real que otros de la novela


otro gatico más, éste es clavadico a Salem, nuestra gata


Hay una frase de este libro que resume bien la novela (e incluso la obra de Murakami). Es la siguiente: "El destino me lleva por derroteros cada vez más extraños." Así es la obra de Murakami, extraña, sorprendente, en la que muchas veces no sabes lo que te está contando,  pero con una capacidad de llevarte, con agrado, a su terreno que es digna de admiración.

Kafka en la orilla tiene un estilo tal vez más ágil y dinámico que otras de sus novelas, auque no por ello deja de perderse en divagaciones y reflexiones de la mente de sus protagonistas. En cualquier caso no deja de ser curioso que incluso se permita algún que otro momento. no sólo de la fina ironía que acostumbra, sino de los que invitan a la risa.

De hecho dos de los personajes secundarios de la novela son los occidentales Johnnie Walker, se ve que a Murakami le va el alpiste en forma de whisky y le ha dado ese nombre y apariencia al malo de la historia, o el Coronel Sanders el fundador de Kentucky Fried Chicken.

Estas dos curiosas apariciones no excluyen que la novela esté repleta de alusiones a los clásicos griegos, compositores de música clásica, directores de cine como Truffaut u otros pensadores.

Por otro lado, como suele hacer, es muy descriptivo y detallista, pero sin ser pesado o pedante, lo que hace que su narración sea muy visual. No dejan de aparecer elemento intrínsecos a sus novelas como es la presencia ya comentada de los gatos, la música, de los sueños y los viajes del alma fuera del cuerpo o de temas bastante más terrenales como el sexo. Lo cierto es que los penes y lo que se puede hacer con ellos es una obsesión de Murakami (no quiero ni pensar en lo que hará este hombre mientras escribe).

qué cosas más raras se le ocurren a este hombre

Nos vuelve a explicar, como en otras de sus obras, el título de la novela dentro del texto de la misma. En mi opinión, una vez has leído a Murakami, cuando luego tomas cualquier otra de sus novelas la sensación es la misma que si volvieras a un sitio en el que estuviste de vacaciones y te lo pasaste muy bien. Te encanta volver a él ya que hay pequeños detalles, que siempre están ahí, y que dotan de familiaridad y cercanía a toda su obra.

Es curioso como Murakami es capaz de dotar a narraciones oníricas y repletas de situaciones extrañas una solidez que atrapa al lector. A Murakami lo asocio al patchwork, es un escritor que tomando un montón de piezas de diferente estilo, tamaño y color, logra hacer unas piezas preciosas y llenas de significado.

En fin, que no hago más que escribir sin decir nada, así que os recomiendo la novela y ya está.

Por último mee ha llamado la atención la mención que hace a Stephen King, en boca de Oshima, el bibliotecario de la ciudad de Takamatsu. La tenéis un poco más abajo junto con otras frases que me han parecido interesantes:

Kafka Tamura escucha mucho a Radiohead, en concreto ésta canción: Kid A

Fragmentos de la novela:

"Parece que no haga más que echarte jarros de agua fría, pero yo no tengo muy claro que yéndote, por muy lejos que te vayas, puedas escapar. Me da la impresión de que no hay que confiar demasiado en la distancia."

"El día de mi decimoquinto cumpleaños me escapé de casa, me marché a una ciudad desconocida y empecé a vivir en un rincón de una pequeña biblioteca. Quizá parezca un cuento de hadas. Pero no lo es. De ninguna de las maneras."

"Los conocimientos o habilidades que te enseñan en las clases de se-cundaria no se puede decir que tengan una gran utilidad en la vida diaria, eso seguro. Y los profesores son en su gran mayoría un hatajo de estúpidos. No me cabe la menor duda. Pero ¿sabes? Tú vas a irte de casa. Por lo tanto, en el futuro quizá no vuelvas a tener la oportunidad de pisar la escuela, así que, mientras puedas, es mejor que te metas en la cabeza todo lo que te enseñen, te guste o no. Tienes que ser como un papel secante y absorberlo todo. Qué debes guardar y qué debes tirar, eso ya lo decidirás más adelante."

"-Esta biblioteca es un poco peculiar -dice-. Está especializada en un tipo concreto de libros. En la obra de los antiguos poetas de tanka también hay libros dirigidos al gran público, pero la mayoría de las personas que vienen desde lejos y que cogen el tren ex profeso para llegar hasta aquí son especialistas que investigan este tipo de literatura. La gente no viene a leer a Stephen King. y es muy raro que vengan chicos de tu edad."

"-Señorita Mimí, es usted muy inteligente -dijo Nakata admirado ante la elocuencia de la gata siamesa.
-¡Oh, no! ¡Qué va! -dijo Mimí tímidamente entrecerrando los ojos-. Me he vuelto así al pasarme el día en casa tumbada ante la tele. Es horrible no acumular más que conocimientos superficiales. ¿Ve usted la televisión, señor Nakata?"


"Con un rotulador de punta fina anoto en un cuaderno con letra diminuta, una a una, todas las cosas que me han sucedido. Mientras mantenga claro el recuerdo, debo tomar nota detallada de todo. Porque. no sé hasta cuándo tendré una conciencia real de las cosas."

"-Kafka Tamura, en la vida de los hombres hay un punto a partir del cual ya no podemos retroceder. Y, en algunos casos, existe otro a partir del cual ya no podemos seguir avanzando. Y, cuando llegamos a ese punto, para bien o para mal, lo único que podemos hacer es callarnos y aceptarlo. Y seguir viviendo de esta forma."

"-A eso lo llaman «espíritus vivos». No sé en la literatura extranjera, pero en la japonesa salen de vez en cuando. El Genji Monogatari, por ejemplo, está lleno de espíritus vivos. En la época Heian, o al menos en la mentalidad de la gente de la época Heian, era posible que una persona viva se convirtiera en un espectro y se desplazara por el espacio para realizar su misión. ¿Has leído el Genji Monogatari?"

"-Sí. Mi abuelo acostumbraba decir: «Preguntar es vergüenza de un instante; no preguntar es vergüenza de una vida»."

14 comentarios:

Libros que voy leyendo dijo...

Hay variedad en tu lista de lecturas de 2011... en eso nos parecemos!

Un beso
Lourdes

Elvira dijo...

Interesante reseña. Me llama mucho la atención este escritor aunque todavía no he tenido la oportunidad de leerlo. Tengo previsto que mi próxima lectura sea Tokio Blues y, si me gusta, seguiré con este autor.
Me han gustado los fragmentos, en especial el último :)

Bolzano dijo...

Uf, esta vez lo has bordado. Es que cuando te pones, te pones. A mi me gustan tus dos tipos de reseñas: las largas, como esta, donde despliegas todo tu arte escritor y las cortas, donde en pocas palabras me dejas pillado.

Creo que es un gran libro y yo también recomiendo su lectura. Hace años que lo leí y siento un poco de envidia sana de los que todavía os faltan libros de Murakami por leer. Sí, se pueden releer, pero tengo tanto por conocer.
Pero la espera durará poco. Creo que en Octubre sale la segunda parte de 1Q84 que por supuesto me compreré.

Gran reseña, lo dicho.
Y el video, uf, es un disco raro ese de Radiohead. Lo tenemos en caso y creo que quisieron probar otros ritmos y estilos. A mi no me acaba de hacer.

Saludos

Sobrasada Cósmica dijo...

¡Qué gran escritor y qué buen libro! Murakami siempre sabe como sorprender con sus historias.

Coincido contigo, el viejo Satoru Nakata tiene algo especial...

Saludos.

Saramaga dijo...

Genial reseña! Disfruté mucho de este libro, y me enganchó un montón, pero me sigo quedando con Tokio Blues, creo que ya le tengo cariño :-). Murakami es un grande!
Un abrazo!

MBosch dijo...

¡Pedazo reseña! Te mereces unos cuantos aplausos.

Coincido al 100% contigo. Es una lectura onírica, con fragmentos muy irónicos, personajes entrañables (a Nakata es imposible olvidarle incluso mucho después de haber leído el libro), muchísimos detalles y, sí, penes también XD

A medida que el libro avanza, la cosa se va complicando y llegó un punto en que me pareció que a Murakami se le había ido la chaveta por completo. Pero aún así me parece un libro espectacular.

Me han gustado los fragmentos que has puesto y la verdad es que ya había olvidado la pequeña mención a Stephen King.

Mónica de los Siete Infiernos dijo...

Casi nunca hago comentarios en tu blog. Lo sigo hace tiempo y me gusta mucho, mucho, mucho.

Saludos desde Chile.

Mónica

alcorze dijo...

Hay que leer de todo, libros que voy leyendo, si no es un rollo ;)

No te defraudará,Elvira. Tokio Blues es una gran novela.

Muchas gracias, Bolzano, es un gran halago viniendo de alguien que escribe tan bien. Y sí, ese disco es raro, raaaro, raaaro XDD

A que sí, sobrasada, el abuelillo tiene un algo especial.

Cierto, saramaga, es un gran escritor. Muchas gracias, yo me quedo con Crónica del pájaro que da vuelta al mundo, fué el primero que leí y es algo especial.

Muchas gracias, Marcel, te digo lo mismo que a Bolzano, me gustan mucho tus reseñas y es un halago tus palabras. Y sí, lo cierto es que hay un trozo en el que uno piensa que a Murakami se le va la pinza (un poco más) ;D

Muchísimas gracias, Mónica :)

Maria dijo...

Disfruté mucho del libro y he disfrutado mucho de tu reseña.

Un abrazo

alcorze dijo...

Gracas, María. A Murakami me lo voy dosificando con un libro al año o así para no perdérmelo. Un abrazo!!!

Pablo dijo...

Tengo muchísimas ganas de leer algo de Murakami, lamentablemente siempre que voy a la librería me sorprendo con los precios de sus libros en Chile (más de $60 cada uno). Esperaré un poco, pero no dejaré pasar este año sin leer algo de él. Saludos,

alcorze dijo...

Pablo, los libros de Murakami suelen ser caros ya que no todos están en edición en rústica. De todas formas los tienes todos en formato ebook por internet.

Amaranta Pico dijo...

Definitivamente es un libro increíble.
Tendrías la bondad de informarme quién es el autor de la ilustración de los peces y el gato?
Gracias,
Amaranta

alcorze dijo...

Amaranta la imagen la encontré por internet.

Estos son los datos del archivo

Umibe_no_Kafuka_by_KitsuneBara